La Iluminación está en nosotros

Kunzig Shamar Rinpoche

Marpa, un gran ser iluminado, fue el fundador de las enseñanzas Kagyupa. El fue el gurú de Milarepa, el Yogui más famoso del Tíbet. La iniciación que daré hoy es la iniciación del Guru Yoga de Marpa. El beneficio de esta iniciación es principalmente madurar la semilla de la iluminación que está en nosotros. Después de haber recibido esta iniciación, tendremos éxito en nuestras prácticas y los obstáculos se irán debilitando. Y todo gracias a las bendiciones hechas por el propio Marpa. Las bendiciones vienen a nosotros cuando los deseos hechos por Bodhisattvas iluminados se hacen realidad.

La Iluminación está en nosotros. El Buda no puede darnos la Iluminación con sus manos. Debido a que la ilusión está en nosotros, el samsara y todos los problemas de la mente también lo están. Si la ilusión, las emociones negativas y el samsara vienen de nuestra mente, la iluminación también viene de nuestra mente. Cuando estos problemas hayan desaparecido, la iluminación estará allí. Por lo tanto, la iluminación está en nuestra mente.

La palabra Dharma significa métodos, métodos que practicamos para iluminarnos. Cuando logremos la práctica, el resultado será la iluminación. Antes de comenzar con la práctica debemos conocer la importancia del Dharma. La duración de nuestras vidas está determinada por el tiempo de existencia de nuestros cuerpos físicos, no por el tiempo que existirán nuestras mentes. La mente siempre continuará. Lo bueno y lo malo que ocurre en nuestras vidas es el resultado de nuestro karma pasado. Los humanos, junto con otros seres, compartimos el mismo karma colectivo, el mismo reino de existencia, la misma naturaleza y la misma forma y podemos comunicarnos entre nosotros. Este es el resultado del karma colectivo.

No obstante, el karma individual no es equivalente o igual entre los seres vivos. Dependiendo de su karma individual, algunas personas tienen más suerte que otras. De hecho, el universo entero y nosotros mismos somos una ilusión de nuestra mente. Todo es el resultado de nuestro karma. El karma también es mente. Pero cuando una ilusión se manifiesta debido a la maduración de un karma, aparece sólida hasta que la causa subyacente se agota. Cuando esto sucede, el efecto es como el de un sueño que desaparece. Después pasamos de esta ilusión a otra correspondiente a otra causa. Esto es causa y efecto. Nadie conoce su propio karma, ni cuáles son las causas y los efectos que están por madurar. No conocemos el karma que ha originado nuestra vida presente, ni sabemos qué causa está por aparecer ni su resultado. Nadie puede saberlo ni averiguarlo.

El karma es acumulativo. Se construye a partir de nuestras emociones negativas. Es invisible, no tiene substancia, ni forma. Así como las emociones son invisibles, así es el karma. Pero, el resultado del karma, sin embargo, es visible porque se manifiesta como una ilusión. Debido a que las emociones negativas son parte de nuestra mente y el karma es parte de nuestra mente, la ilusión resultante es también parte de nuestra mente. De estos tres aspectos, sólo uno es visible, pero cuando aparece es demasiado tarde para cambiarlo. Cualquier karma que hayamos acumulado es ilimitado porque nuestras emociones negativas pasadas son ilimitadas. No es posible pedir excusas ahora y decir que no hemos hecho nada mal.

Del karma acumulado, el karma más fuerte es el siguiente en madurar y producirá el resultado correspondiente. El futuro nunca es cierto. Si comenzamos la práctica del Dharma con esta comprensión del karma, desarrollaremos un fuerte compromiso. Seremos persistentes con nuestra práctica.

Nosotros hemos encontrado el Dharma y tenemos una idea sobre Buda. Tenemos lo que se llama una preciosa vida humana. ¿Por qué es preciosa? Es preciosa porque hemos encontrado la solución a la mente. Por fortuna nuestra vida ahora es significativa. Pero nuestra vida es impermanente. Envejecemos en cada momento. Sin una solución como la Iluminación, la vida no tiene sentido. Vivir una vida confortable parece una buena idea y todo el mundo lo desea, pero no tenemos ninguna certeza si realmente acabará siendo lo que queremos o no.

Cada momento es significativo en nuestras vidas si aplicamos los métodos que nos conducen fuera de la trampa del samsara. Bajo esta comprensión se desarrolla una fuerte motivación. Pero la motivación es sólo el primer paso. Necesitamos aprender el Dharma. A menudo la gente no entiende el Dharma de inmediato, pero al conocer el ejemplo del Buda desarrolla la motivación. Entonces quieren aprender el Dharma. Este es el segundo paso. Es muy importante aprender de alguien que conozca el Dharma. Entonces podemos recibir las enseñanzas en detalle. Las enseñanzas son como la dirección para llegar a un sitio. Es como si quisiéramos ir a San Francisco, necesitamos la dirección y entonces estudiamos el mapa. Una persona experimentada puede enseñarnos cómo llegar. El puede decir, “si tomas esta vía es más largo”, o, “esta otra vía es más corta”. Es igual con el Dharma. Un instructor cualificado es alguien que puede enseñar y mostrar las direcciones ya que conoce el Dharma o el camino. Tenemos que recibir de él las direcciones, estudiarlas y después debemos dirigirnos a nuestro destino, y si no, ¿para qué obtenerlas?

Es importante realizar la práctica del Dharma adecuadamente. Por ejemplo, supongamos que tenemos un negocio importante en los Ángeles. Debemos estar allí a una hora determinada. Desde el momento que salimos de casa hacia a Los Ángeles, cada minuto es importante. Conocemos bien la dirección y vamos concentrados en el camino. De este modo llegamos a nuestro destino y logramos la meta que nos trazamos. La práctica del Dharma debe ser así.

En la práctica del Dharma aplicamos lo que llamamos las Paramitas. Paramita significa: cruzar a través, como cruzar el mar para llegar a la otra orilla. Tomemos el ejemplo del viaje en coche a Los Ángeles. En este contexto, la aplicación de la Paramita de la conducta apropiada, implica que no consumiremos alcohol mientras conducimos. De lo contrario nos embriagaremos y tendremos un accidente. No dormirnos al conducir es otra precaución. En otras palabras, tratamos de evitar todo lo que nos impide alcanzar nuestra meta. Se necesita esta clase de disciplina para lograr un viaje exitoso. De igual forma, a través de la práctica aplicamos las Paramitas para poner todo el esfuerzo en hacer que nuestro viaje a la Iluminación culmine con éxito.

La iluminación está más allá de nuestra imaginación. La práctica del Dharma es ilimitada pero nuestra mente tiene la capacidad de hacerla. Para ser más preciso, la práctica del Dharma puede dividirse en tres aspectos: la Práctica Principal y las dos Prácticas Colaterales. La Práctica Principal es la Meditación. Meditación es una palabra común, pero en el Dharma del Buda, meditación se refiere a eliminar todos los problemas de la mente. El Samadhi es la realización de la naturaleza de la mente. Samadhi es una meditación en la que el foco principal es la naturaleza de la mente. Es fácil decir “la naturaleza de la mente”, pero es muy difícil realizarla. La Meditación Principal se enfoca en la visión de la naturaleza de la mente para eliminar todos los problemas mentales. Problemas mentales no quieren decir anomalías. Problemas mentales aquí se refieren a las emociones negativas y la ignorancia. La ignorancia es la causa principal de todas las emociones negativas. La Meditación se enfoca en cada una de las emociones negativas para eliminarlas. De esta forma, nos liberaremos. De las dos Prácticas Colaterales, ambas contenidas en el Ngöndro o Prácticas Preliminares, una sirve para purificar el karma y la otra desarrolla el mérito que apoya y fortalece la práctica para hacerla provechosa. Las Prácticas Colaterales son los Métodos y la Meditación es la Práctica Principal. De esta forma, nos iluminaremos. Esta es la práctica del Dharma.

Si practicamos el Dharma en esta vida podemos estar seguros que alcanzaremos algo. Nos podemos iluminar por completo en esta vida. Incluso si vamos muy despacio, incluso así, podemos alcanzar algo. Es seguro que produciremos una causa positiva para el futuro que continuará creciendo. Incluso si no alcanzamos la meta en esta vida, llegaremos en una vida futura. De otro modo, cuando esta oportunidad se ha perdido y otro karma madura, puede que la perdamos para siempre. Nuestro karma pasado probablemente no sea muy bueno, porque de lo contrario no estaríamos en el samsara ahora mismo. Observemos cuántas emociones tenemos ahora. Eso quiere decir que hemos acumulado esa cantidad de hábitos negativos en nuestra mente en el pasado. Nada bueno puede salir de ello. Esta es una forma lógica de verlo para convencernos de que la mayor parte de nuestro karma no es bueno si nuestras emociones negativas siguen siendo fuertes. Una vez que se pierde esta oportunidad se pierde para siempre. Esa es la razón de por qué esta vida humana es preciosa y no debe ser desperdiciada.

Un problema común en la gente es pensar así: “Debo obtener los resultados pronto. No puedo esperar por más de cinco o seis años. De otro modo no me interesa”. Pero, pensemos en seis años de una vida ordinaria sin práctica. ¿Qué podemos obtener que sea duradero?. Acabamos con nada. No se pueden obtener los resultados del Dharma en seis años. Simplemente no se puede. Pero no obstante, estamos involucrados en algo que tiene significado. Después de seis años de práctica, si todavía quisiéramos alcanzar otra meta, podemos abandonar el Dharma y hacerlo. Pero, ¿existe otra meta? Para los seres sintientes no existe otra meta que la Iluminación. No intento desanimar a nadie, pero, realmente no hay otro objetivo en la vida. Podríamos tratar de hacernos ricos y ¿entonces qué? El problema sigue siendo el mismo, ¿No es así? El Dharma es lo mejor. Por eso, incluso si progresamos muy lentamente, el Dharma sigue siendo más significativo que ninguna otra cosa en la vida.