¿Por qué hay más sostenedores del Linaje y Lamas masculinos que femeninos?

En cuanto a los sostenedores del linaje, la razón es que en tiempos pasados, la organización que era necesaria para preservar y transmitir las enseñanzas, era la monástica.

Casi la totalidad de los Karmapas eran monjes, y sus asientos tradicionales eran monasterios, por lo que hubiera sido difícil para una encarnación femenina ser aceptada en ese ambiente. Sin embargo, también hubo muchas sostenedoras del linaje. Sólo para dar algunos ejemplos de Tíbet, fueron: Machig Labdrön, quien fundó el linaje de transmisión Chöd de Mahamudra,; Machig Dropa Gyalmo, quien inició la práctica de la longevidad del Buda de la Vida Ilimitada (sanscrito Amitayus); Gelongma Pamo, quien introdujo el ritual ayuno de Njungne; Niguma, quien inició un linaje especial de transmisión femenina de seis doctrinas, diferentes a las de su hermano Naropa; Sukhasiddhi, una estudiante de Virupa, es conocida por las seis doctrinas de Sukhasiddhi; y la famosa Yeshe Tsogyal, la discípulo principal y consorte de Gurú Rinpoche, fue una sostenedora de nuestro linaje de transmisión de Phowa. Asimismo, existen varios linajes de transmisión secreta con prácticas en unión, donde las mujeres son predominantes.

Y en cuanto a los lamas femeninos, hay indicios de que había muchas más mujeres espiritualmente avanzadas en épocas anteriores de las que conocemos hoy en día por su nombre. Padma Norbu Rinpoche, una Lamini (maestra) de la tradición Nyingma dijo por ejemplo, que es mucho más difícil descubrir el renacimiento de una mujer por la siguiente razón: aunque las yoginis tibetanas que llegaban a los estados más altos de conciencia al igual que sus colegas masculinos, ellas eran de carácter independiente y les encantaba a meditar solas en cuevas. Así que tal vez por un lado, avanzadas practicantes femeninas no reunían tantos estudiantes alrededor de ellas como los hombres en un nivel espiritual similar. Por otro lado, parece plausible que las mujeres también están sub-representadas en los registros históricos, ya que ellas vivían fuera de las instituciones oficiales.