¿Los maestros Budistas dan consejos sobre las relaciones de pareja?

Sí, especialmente los laicos y yoguis quienes tienen experiencia práctica. Si la razón principal para una relación es la atracción física, un sentimiento interno de que uno comparte los mismos intereses, o una profunda identificación, hay mucho que aprender. Si uno trabaja inteligentemente con lo que está allí, aún más un crecimiento humano completo se materializará. Como esto sólo es posible en un ambiente relajado, es importante evitar la expectativa y la competencia en las relaciones de pareja. Apoyarse el uno al otro cuando trabajamos en el mundo es muy significativo, y esto sucede mejor cuando pensamos “nosotros”, y no “yo”, “ella” o “él”.

Aunque ambos compañeros generalmente compartirán algunos altibajos, la felicidad y el sufrimiento siempre dependerán de la visión de cada uno. Por lo tanto, si un miembro de la pareja tiene una calidad especial, uno puede decidir hacerla una riqueza compartida.

Para evitar perder esta apertura, es importante estar consciente de que los hombres tienden a separar la supervivencia y la diversión, mientras que las mujeres ven la vida como una totalidad. Los hombres pueden ser bruscos durante el trabajo, y a menudo no recuerdan cambiar su tono cuando las mujeres están cerca. Sin embargo, en la noche todo esto está olvidado. Entonces, sus mentes están en el amor y diversión. Si la mujer no fue tratada amablemente durante el día, sin embargo, ella simplemente no lo hará yield much warm water por la noche. Como ambas partes pueden ser muy sensibles en este campo, esto es algo para estar atento.

Las mujeres que han tenido pocos o ningún hijo, deben evitar el impulso de educar a sus hombres en lugar de los niños, y también los hombres que piensan en sus mujeres como inversiones deberían estar complacidos de tenerlos crecidos. En ambos casos, tratar de controlar a otros es una dolorosa pérdida de tiempo. Ambos deberían saber que cada momento puede a ser el último, y estar conscientes de que un(a) compañero(a) que ama desde un estado de excedente y confianza, es mucho más emocionante que uno que lo hace desde el miedo y la soledad, o para evitar problemas.