Todos los métodos en acción

Así como las Cuatro Nobles Verdades fueron enseñadas en Sarnath, el Buda explicó las enseñanzas internas de la compasión y la sabiduría cerca de Rajgir, al norte de la India. Muchas de las enseñanzas del Camino del Diamante, que involucran el cuerpo, el habla y la mente, y que actúan profundamente sobre la naturaleza búdica inherente a todos los seres, fueron dadas cerca de allí, en Vaishali. Son conocidas sobre todo por sus métodos integrales y sumamente eficaces.

Con independencia del lugar y del tiempo, el Buda aprovechaba cada momento tan pronto lo visitaban personas excitantes llenas de vitalidad y alegría. Hubo entonces chispeantes encuentros en los que él les transmitía a ellos una experiencia de su mente intemporal. La estrecha cercanía de esos discípulos a la Iluminación y su capacidad de experimentar al Buda no como algo externo o separado de ellos los impulsaba de forma irresistible. Su fuerte devoción les posibilitó ver al Buda como un espejo para su propia mente y de esta forma apropiarse rápidamente de sus cualidades. Experimentaron el iluminador espacio consciente entre pensamientos, (el Gran Sello, en sánscrito: Mahamudra, que él enseñaba como su propia naturaleza verdadera), y así pudo establecerse libremente la riqueza de alegría y poder que venía creciendo en ellos a lo largo de muchas vidas.

La devoción tiene muchos aspectos, y aunque es tan útil cuando el maestro es responsable, puede conducir a resultados muy diferentes. Jomeini, Pol Pot, Hitler, Stalin y Mao produjeron sin duda alguna un sufrimiento interminable, pero sólo pudieron destruir tantas vidas y acabar violentamente con tanta felicidad porque personas ignorantes confiaron en ellos. Del otro lado, la devoción a quienes se constituyen en buenos ejemplos ayuda bastante a muchos. Puesto que las enseñanzas del Buda conducen más allá de toda dualidad, muchos seres se liberaron e iluminaron a lo largo de los siglos. Son incontables los que gracias a él llevan una vida significativa y consciente.

En los tiempos actuales de los atentados suicidas, es más importante que entonces entender el inmenso poder de estas emociones. La causa de la devoción es un reconocimiento: si uno se encuentra con algo que corresponde a su propia esencia, sin falta queda uno impresionado. Finalmente, ¡uno ve el propio rostro! Para el resultado de la devoción es decisivo qué es lo que lo impresiona a uno. Los representantes de enseñanzas filantrópicas, por ejemplo, ayudan conscientemente a los seres a desarrollarse para el bien de todos. Quien confía en el espacio que le ha abierto la intrepidez de su maestro y aprovecha su riqueza en experiencias y métodos, tiene, acorde con la experiencia, un rápido ingreso a la Iluminación.

Fragmentos de Las Cosas como son, Lama Ole Nydahl